Against Ana & Mia

Yo tuve anorexia y bulimia.

Cuando un adolescente se suicida, los demás dicen "estaba loco". Lo que no tratan de comprender es que puede ser tan malo cómo para que una persona decida quitarse la vida.

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domingo, 15 de diciembre de 2013

Anorexia y Bulimia

INTRODUCCIÓN

Comer es uno de los placeres más grandes de la vida para la gran mayoría de los seres humanos. Comer no es sólo un acto de supervivencia, salvo casos extremos. Es rara la cultura que no le otorga a la comida un lugar preponderante en la celebración de sus fiestas y rituales: se cocina de una manera especial para honrar a algunos invitados, para celebrar una fecha importante o simplemente para mejorar los estados de ánimo.
No sé come sólo por comer, se le confiere valor a los alimentos. No solo valor nutricional sino también valores morales y hasta afectivos.
En varias religiones se prohíben algunos alimentos. Hay comidas específicas para conmemorar fechas especiales y otras deben evitarse en ciertos momentos. No es raro observar que algunas religiones guardan ayuno para alcanzar niveles más espirituales o para hacerse más santos castigando le cuerpo.
Alrededor de la comida también se ciernen tradiciones y  profesiones. Son muy comunes las expresiones como “el buen comer”, “el arte de la cocina”, “la buena mesa”. “saber comer”, etc.
Hay amantes de la cocina, chefs famosos, recetas reconocidas  nivel mundial, recetas tradicionales que han perdurado a través de los años y hasta secretos de cocina.
Comer hace parte de la vida diaria. Es un acto personal y social, que involucra muchos aspectos ligados al ser: el gusto, las creencias, el ánimo, las circunstancias, los afectos, los deseos, las frustraciones y, en fin, miles de sentimientos que se conjugan alrededor de una mesa y frente a un plato.
Es compleja la manera como las personas desarrollan su relación con los alimentos. Estos son un medio para canalizar sus alegrías, por ejemplo en las celebraciones y también para canalizar sus desgracias.
La subsistencia es tan solo el primes eslabón de dicha relación; las costumbres, los gustos, los afectos, los estados de ánimo construyen los demás niveles de relación. Sin embargo, es posible llegar a perder la relacione correcta y adecuada con los alimentos y esto es lo que se conoce como trastorno del comportamiento alimenticio. Los trastornos del comportamiento alimenticio comprenden básicamente tres enfermedades: la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y los trastornos no especificados, como los trastornos por atracones. Los tres trastornos están catalogados como enfermedades psiquiátricas con complicaciones físicas, es decir que afectan el estado normal del cuerpo y ponen en riesgo la salud física y mental.
Todos los trastornos son enfermedades complejas, de difícil tratamiento, pero no imposible y todas pueden llegar a manejarse. Como se podrá ver, son muchos los factores que están en juego cuando se altera la relación normal de una persona con sus hábitos alimenticios. Aseverar que la culpa es de los medios de comunicación, de la publicidad, de los nuevos patrones que rigen el parámetro de belleza, como suele creerse hoy en día, es incorrecto.
Los trastornos, por lo general, provienen de problemas psicológicos internos arraigados en la persona desde la infancia y posiblemente acentuados por las circunstancias socioculturales.
Es verdad que estos aspectos tienen una gran influencia, pero de ninguna manera son el origen de un trastorno del comportamiento alimenticio.


GÁFARO Alejandra, Anorexia y Bulimia, Ed. Norma, Colombia, 2001.

viernes, 16 de agosto de 2013

¿Cómo me convertí en una chica con anorexia?

Esta es mi historia con Ana y Mia. 
Yo tenía 9 años cuando estaba sentada viendo TV, estaba sola en la sala, mi madre hacía la comida. De pronto pasaron los comerciales en la TV y apareció una publicidad de ropa. Inevitablemente miré a las mujeres que aparecían, en realidad no recuerdo bien, pero ellas eran delgadas. Y a mi me parecía bonito. Esa fue la primera vez que dije "quiero ser delgada". 

Dos años después entré a la secundaria. Yo siempre he sido insegura, tímida, callada; me cuesta mucho socializar, porque siempre he creído que soy fea y que por eso no le agrado a nadie. En fin. Unos meses después de esto, mi vida se volvió un infierno. Prácticamente al cruzar la reja, mi interior me decía "regresa a casa", pero no podía hacerlo. Las chicas me molestaban sin razón alguna y por lo tanto, lo único que me quedaba para no sentirme sola durante clases, era estar con los chicos "rechazados". Sin embargo, siempre me he llevado bien con los hombres, así que tenía muchos compañeros de sexo masculino.
Al salir de la escuela, iba a mi casa diariamente. Mis padres trabajaban de 7am a 7pm. Por las tardes estaba sola, lo cuál me gustaba, porque podía estar acostada todo el día en mi cama sin que nadie me dijera nada. Sin embargo, no comía. No era a propósito. Pero estaba demasiado triste como para recordar que debía comer. Así fue como comencé a ser Ana, sin darme cuenta. 
Algún tiempo después, platicaba con un amigo, que me decía "ellas te tienen envidia, porque tú eres delgada y bonita". Eso me hizo sentir mejor, aunque yo no me sentía delgada y mucho menos bonita. El caso es que yo no quería que me envidiaran, yo quería agradarles, porque quería tener amigas. Me decidí que comería, para no ser delgada y así no me odiaran, pero no podía comer. De repente, la comida me dio asco, repulsión. No sentía hambre. Aunque comía muy poco, a veces la vomitaba porque me daba nauseas. No sabía por qué, siempre creía que me hacía daño o estaba descompuesta. 
Con el tiempo, quería estar menos tiempo en la escuela. Era horrible como me insultaban, ver cosas escritas en las paredes de mí, cosas que jamás había hecho de personas que jamás había conocido. Me daba miedo, sobre todo por una chica, que me odiaba, siempre me buscaba para insultarme. Era como la líder de un montón de mocosas estúpidas que querían joder a alguien.

Recuerdo cuando tuve mi primer novio oficial. Él fue el peor error de mi vida y por otro lado, por él estoy aquí donde estoy y eso lo agradezco. Él era un mujeriego, por lo menos el 70% de las chicas de la escuela habían sido sus novias. A mi en lo personal, me gustaba mucho, pero solo éramos amigos. Y así como empiezan las historias de amor, al principio todo es bonito y hermoso, pero con el tiempo todo cambia. Eso me paso. A pesar de tener tan solo 14 años cuando comenzamos a salir, yo lo amaba mucho (o eso pensaba yo) y él... él tenía mucha seguridad en sí mismo. Me dejó por su ex-novia, me engañó con mi "amiga", y los próximos tres años de relación, me engañó con todo lo que se movía. Mi culpa, siempre era mi culpa. Y bueno, la única culpa que tenía era, haber aguantado tres años de humillaciones. 

Él me quitó todo, mi seguridad, mi felicidad, mi virginidad, etc. Ser delgada era lo único que podía controlar y ahora ya tenía las herramientas para hacerlo. Así fue como conocí a Ana y a Mia, me sentía sola, no podía hablar con nadie sobre cómo me sentía con respecto de mi relación con él y ellas estaban ahí. Me aconsejaron y ciegamente las escuché. Decididamente quería ser delgada, porque a los chicos les gustaban las mujeres delgadas. Pero sobre todo, quería ser perfecta, porque así me sentiría valiosa y mejor.

Recuerdo perfectamente que dejé de comer una semana, solo tomaba agua y agua y agua. Una semana sin comer, no podía dormir, no podía pensar, no podía hablar, no podía escuchar. No podía hacer nada, sin mirarme al espejo y admirar mis ojeras y mis ojos sin color. Mi mirada estaba perdida... yo ya no me sentía dentro de mi, sentía como si todos estuvieran viviendo una vida y yo, yo solo estaba parada. Estaba vacía, literalmente. Unos días después fue mi primer visita al doctor, tenía gastritis (muy leve), estaba baja de peso, mis padres temían que tuviera anemia. Afortunadamente, solo eran principios de anemia. Querían que ganara peso y eso a mi me hacía sentir impotente, porque había logrado mucho.

Mi relación cada vez iba peor. Yo me sentía nada sin él. Y como dije antes, todo lo que aprendido, se lo debo a él. Pues él me dejó y a las pocas semanas comenzó una relación, a los pocos meses ya era padre. Y mi vida dio un giro total. Había salido de la preparatoria, no sabía qué estudiar y me deprimí. Nuevamente caí en la anorexia... pero lo que ahora se conoce como drunkorexia. Los primeros seis meses después de salir de la preparatoria fueron fiestas y fiestas, adicciones y vicios. No comía más que un par de manzanas y a salir a beber, no quería engordar... pero si dejaba de comer pronto se darían cuenta.
La verdad no sé cuando terminó esa época... sólo sé que veo flashasos de recuerdos. 

Con el tiempo pude relacionar muchas cosas acerca de mi problema. Mi hermana tiene sobrepeso y siempre la comparaban conmigo. En mí decaía esa imagen de la niña delgada y bonita. No podía y no quería decepcionar a mis padres. Nunca había hecho nada que no se me permitiera. Y se me permitía ser delgada, siempre delgada y siempre arreglada. 

¿Qué dirían mis padres si supieran que he sido anoréxica la mayor parte de mi vida? No se lo imaginan... siempre han pensado que son lapsos de hormonas alborotadas.

¿Cómo salí de esto? Fue... un milagro, jajajaja. Fuerza de voluntad sobre todo.
Aun recuerdo hace casi un año, que me costaba levantarme de la cama sin llorar antes, no podía ni verme al espejo, la peor parte del día era la hora del baño porque odiaba sentir mi cuerpo. Ahora estoy bien. Algunos días son difíciles, pero ¿quién no tiene días difíciles? 

Las personas que te quieren, nunca te harán sentir mal solo porque sí. Tener baja-autoestima es casi el primer principio para entrar en la anorexia o la bulimia. Yo estoy viva ahora, gracias a mi y mis ganas de hacer algo por las demás personas.

Espero que les haya gustado, sé que no es exactamente una descripción de mis días con la enfermedad, pero eso explica muchas cosas en el fondo. Un beso.

¿Por qué Ana y Mia?

Las personas que tienen anorexia y bulimia, suelen considerar estas enfermedades como un estilo de vida. Así es, así como diariamente tu y yo respiramos para vivir, quien sufre de anorexia o bulimia, deja de comer o vomita para vivir. Se escucha terrible, ¿no? Pero así es esta transformación de la identidad.


Una pregunta muy concurrida es "¿por qué las llaman Ana y Mia?". Bueno, esta transformación de la identidad tiene que ver con que se le den estos nombres a las enfermedades. De cierta forma, se acepta la enfermedad como si fuera alguien real, de carne y hueso, alguien que puedes tocar y escuchar. Se personifican estas enfermedades, para poder seguir los consejos y tips de una amiga real. 
Así como ves a tu mejor amiga todos los días y comes con ella, hablas con ella, la escuchas, le cuentas como te sientes; así es como nosotros vemos a Ana y a Mia diariamente. Les designamos un nombre, para poder interactuar con ellas y verlas reales.

Es importante saber que no son simplemente abreviaciones de Anorexia (Ana) y Bulimia (Mia). Es algo mucho más complejo que eso. Es todo un proceso mental, en el cuál llegamos a ver y sentir a estas dos personas, que nosotras mismas hemos creado. Las nombramos y les damos características específicas, que para nosotros son nuestros modelos a seguir, porque son perfección. Tal vez esta es la razón por la que muchas chicas no reconocen que tienen esta enfermedad. Pues para ellas, todo lo demás no es real. 

Reconocer ciertas señales, su usted es madre o padre de familia, es la clave para poder ayudar a tiempo a sus hij@s. Estas enfermedades son serias y una persona puede vivir años dentro de este mundo tormentoso. 

lunes, 15 de julio de 2013

¿Existe una cura para la bulimia?

Las personas que padecen bulimia son incapaces de dominar los impulsos que les llevan a comer, pero el sentimiento de culpa y vergüenza tras ingerir muchos alimentos les lleva a una purga (vómitos autoinducidos o empleo de laxantes y/o diuréticos), regímenes rigurosos o ejercicio excesivo para contrarrestar los efectos de las abundantes comidas.
Estos tratamientos se pueden aplicar combinados o por separados, esto dependerá de cada caso en particular.

Tratamientos de la bulimia

Psicoterapia grupal o individual
- El objetivo es encontrar cuál o cuáles son las causas que producen este tipo de trastornos. Estas posibles causas serán individuales y particulares de cada paciente. El tratamiento psicológico busca lograr en este tipo de personas percibir situaciones de una manera positiva, sin necesidad de relacionar esta sensación con el aspecto físico que tengan.

Tratamiento dietético
- El objetivo es brindar pautas y conductas alimentarias. Es necesario reeducar al paciente, brindándole herramientas para establecer hábitos alimentarios correctos.

Tratamiento con medicamentos
- En caso de la bulimia nerviosa, es usual utilizar medicamentos antidepresivos que acompañen el tratamiento integral.
- Se ha comprobado que este tipo de fármacos reducen la frecuencia de comer compulsivamente y de su posterior vómito.
- Estos antidepresivos actúan inhibiendo la captación por parte del cerebro de una sustancia llamada serotonina.

Si bien estos son los diferentes tipos de tratamientos que se pueden aplicar en caso de bulimia, actualmente se considera imprescindible una acción conjunta e interdisciplinaria que logre un enfoque global de la bulimia nerviosa.

Objetivos del tratamiento

-El objetivo del tratamiento es normalizar la dieta y los hábitos alimentarios, regular el peso y resolver los problemas psicológicos, familiares o sociales.
-Normalizar la dieta. Se inicia una dieta equilibrada y variada haciendo a la paciente responsable de ella desde el primer día. Se deben hacer todas las comidas, procurando comer despacio y masticando bien.
-No acumular alimentos en casa. Se debe advertir que el deseo de hacer comilonas puede durar varios meses.
-Estabilizar el peso. No deben pesarse más de una vez por semana. Darse cuenta de que son capaces de controlar su peso con una dieta armónica les eleva el estado de ánimo y la autoestima, lo que supone un buen refuerzo positivo.
-Normalizar el organismo. Se debe abandonar el consumo de drogas o alcohol, así como el uso de diuréticos y laxantes, ya que provocan deshidratación e importantes disminuciones en los niveles de potasio, cloro, etc.
-Atender los aspectos psicológicos del cuadro. Se puede aplicar terapia individual, grupal o familiar. El modelo cognitivo-conductual es el más aceptado en el tratamiento de la bulimia.
-El hecho de que controlen sus dietas, el peso se estabilice y no vomiten hace que recuperen su confianza. De todas formas hay que ayudar con antidepresivos.
-Mejorar el nivel de relaciones. La familia debe mentalizarse en su papel de coterapeuta. Los grupos de padres o grupos mixtos de pacientes y familiares suelen tener una función positiva.
-La dinámica de atracones y vómitos puede tener consecuencias sociales de retraimiento progresivo, por lo que se han de fomentar las relaciones interpersonales.

-Reaprendizaje. Deben volver a aprender respuestas ante el estrés o las situaciones que generan ansiedad. Hay que identificar los factores estresantes que actúan como desencadenantes o como factores de mantenimiento y anticiparse a los problemas para prevenir situaciones de riesgo.

!No dejes que el espejo te consuma, tu eres más fuerte e inteligente pero sobre todo una persona muy bella!


domingo, 14 de julio de 2013

¿Qué es la anorexia?

Se trata de un trastorno de la conducta alimentaria (TCA) que consiste en un temor obsesivo a engordar, lleva a aborrecer la comida y a reducir progresivamente lo que se come hasta no poder comer casi nada. Y a un intenso ejercicio. A veces también a vomitar y abusar de laxantes y diuréticos. La delgadez de la enferma llega a límites tan infrahumanos y cadavéricos que horrorizan, pero ella se ve, se nota, intolerablemente gorda y a toda costa quiere adelgazar más y más. Es una enfermedad que afecta mucho más a la población femenina juvenil. En el 90/95 % de los casos se trata de chicas. Es un trastorno mental, psiquiátrico grave. Las causas son múltiples. Personales, familiares, sociales, ambientales, culturales, baja autoestima. El perfeccionismo y la dieta son principalmente el desencadenante: al final se llega a la dieta restrictiva, se pierde peso y esto altera las hormonas y los neurotransmisores: es la enfermedad psiquiátrica: entonces no se come, porque no se puede comer y se alteran las percepciones del propio cuerpo y de los alimentos.

¿Cuáles son sus consecuencias?
Pérdida de la regla (amenorrea).
El carácter se altera. La depresión es frecuente, y la ansiedad.
Se pierde el músculo. Quedan el hueso y el tendón bajo la piel.
Reducción del corazón, del útero, de las paredes del estómago, que se distienden y ceden con muy poco alimento, contribuyendo a la inmediata sensación de hartazgo.
Estreñimiento.
El pelo se vuelve quebradizo, se cae mucho más.
Aumenta el vello corporal (lanugo).
La piel está seca y amarillenta.
La claridad mental se reduce, aunque el perfeccionismo y la hiperactividad persistan.
Puede desencadenar la bulimia nerviosa.
Disminuyen el ritmo cardíaco y la tensión arterial.
Bajan las defensas, se cogen muchas infecciones.
Hipoglucemia.
Suicidio.



Un 5% mueren. Pero el 70% se curan tras años de tratamiento, aunque la mitad de ellas con secuelas o después de pasar a la bulimia.
El 25% se cronifican.

Ver más en: https://www.facebook.com/eresmas.queunaimagen